viernes, 18 de abril de 2014

Fuente del Maestre, tumbas visigodas y restos fósiles

Fuente del Maestre fue declarada en 1998 por la Junta de Extremadura Bien de Interés Cultural con Categoría de Conjunto Histórico. Y es que La Fuente aglutina en unos pocos kilómetros cuadrados todas las etapas históricas posibles.
Hay pruebas del poblamiento de la zona desde el paleolítico inferior, y hasta nuestros días han dejado su huella romanos, visigodos, árabes, cristianos, judíos... restos de asentamientos prehistóricos, villas romanas, iglesias de origen hispano-visigodo, murallas medievales. Una de las principales Encomiendas de la Orden de Santiago y cuna de un buen número de colonizadores que durante el siglo XVI se lanzaron a la conquista del Nuevo Mundo.

En esta nueva entrada vamos a acercarnos a dos yacimientos singulares, retirados del casco urbano y casi desconocidos para la gran mayoría, con muy poca información sobre ellos pero con un gran valor histórico y paleontológico: unas tumbas de origen visigodo y un yacimiento de fósiles del Carbonífero.
Estos dos yacimientos los vamos a encuadrar en una pequeña ruta que recomendamos realizar en su totalidad, merece la pena no sólo descubrir estos restos sino recorrer el enclave en el que se encuentran, de gran belleza paisajística. Subiremos hasta la ermita de San Isidro con buenas vistas sobre el paraje que llaman de los "10 ojos" y sobre la sierra de Feria, y después bajaremos hasta la ribera del Guadajira y del Playón, con sus bosques de galería.

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=6608641

Es junto a la ribera del Playón, en un pequeño cerro, donde encontraremos los restos de lo que aparentemente se trataría de una necrópolis visigoda (se encuentra en una propiedad privada, hay que pasar una alambrada, por lo que se pide, como siempre, cuidado y sentido de la responsabilidad si se va a visitar)


Se trataría de una necrópolis de ámbito rural, pues se encuentra en un lugar aislado, sin pruebas en la actualidad de ningún tipo de asentamiento próximo de cierta importancia. Consta aproximadamente de 30 tumbas visibles, de muy diversos tamaños y orientación.


Es de suponer que la población aún estaba muy romanizada, puesto que a medida que se fue asentando la civilización visigoda las necrópolis fueron estableciendo una orientación ordenada, con alineamiento de las tumbas, cosa que como podemos comprobar no ocurre en ésta, en la que las tumbas no guardan ninguna orientación específica.



Podemos encontrar en este enterramiento tumbas tanto aisladas, como en pareja o en grupo. Las sepulturas están excavadas en tierra y acondicionadas mediante la colocación de lajas de granito, y en algunos casos ladrillos o tegulae.



Solían cubrirse las tumbas con una losa de granito, y el difunto era enterrado sin caja, envuelto simplemente en un sudario, y si tenía un cierto estatus económico o social podía estar acompañado de un pequeño ajuar.






Una curiosa tumba en pareja, en una misma excavación y separadas tan solo por unas losas de granito:


Desconocemos si se han hallado restos humanos o algún tipo de ajuar, o si bien con el paso de los siglos han sido expoliadas.


Si seguimos con nuestra ruta, no muy lejos, en la ladera norte del Cerro Armeña, junto a un camino, nos encontraremos el otro punto de interés al que nos referimos: un terraplén cubierto de restos fósiles marinos. 
Debido a su accesibilidad se encuentra muy deteriorado y en su parte exterior ha sido prácticamente saqueado. Esperemos que a mayor profundidad se haya mantenido más o menos intacto, pues es un lugar de tanto valor que sería una auténtica pena que desapareciera, algo tan diferente, ahí al alcance de todos, es un regalo de la tierra, de los siglos, que tenemos que conservar hasta el final del mundo.


Este yacimiento forma parte de la cuenca de los Santos de Maimona, extendiéndose desde Los Santos hasta Fuente del Maestre y Feria. Corresponde al Carbonífero, entre hace 360 y 300 millones de años,  y está ubicada en la zona de Ossa Morena (unidad geológica ibérica que abarca desde Córdoba hasta Beja, en Portugal).



Estos restos formarían parte de una llanura arrecifal, con varias fases de desarrollo con superposición de muy diversos tipos de fósiles marinos, y donde el mar abierto se situaría al sur y el continente al norte.


Se pueden identificar a simple vista algunos tipos de corales, algas y conchas de molusco y braquiópodos


No obstante, como se puede comprobar, en muchos casos ya casi ha desaparecido la capa superficial de las conchas, arrancadas la mayoría de ellas, y tan solo se pueden distinguir sus formas grabadas en la roca.




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