sábado, 29 de enero de 2022

Dolmen de la Cueva del Monje, en La Lapa

 En una cañada cercana al Guadajira en el término de La Lapa podemos ver los restos de este dolmen al que le falta la tapa:



Para localizarlo puedes seguir esta ruta de Emilio Piñero publicada en Wikiloc:

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Evidentemente este territorio ha sido poblado desde hace miles de años, y todavía persisten huellas constructivas de diferentes épocas, y para nosotros, de difícil identificación en algunos casos, como esta extraña chimenea al pie del arroyo:

En las inmediaciones podemos ver un chozo y los restos de una casa de piedra:



Por último queremos destacar la belleza agreste de estos paisajes entre sierras.


viernes, 28 de mayo de 2021

Castillo de Miramontes, en Azuaga

Excusa: Motivo o pretexto que se invoca para eludir una obligación o disculpar una 
omisión.

Literal.

Vamos a utilizar la primera acepción, vamos a tomar el Castillo de Miramontes como pretexto para hablar de algo más, y vamos a eludir nuestra obligación de profundizar en lo que es, fue y será el castillo, no porque no haya datos sobre él, si no porque esto se alargaría tanto que todos los lectores acabarían con los ojos enrojecidos por el sueño que les provocaría. Y lo primero para estos humildes blogueros es la salud ocular de nuestros lectores.

Mal empezamos, ya llevamos un párrafo y todavía no hemos dicho nada

Vale 

¿Y de qué vamos a hablar entonces? Pues de Azuaga, de su castillo, pero también de sus orígenes, de su comarca y de su historia. Hablaremos de la Beturia Túrdula, de Arsa, de los Al-Zuwaga y de los Galeria. Pero hay más. Azuaga es una fuente inagotable de leyendas, que proceden precisamente de su rica historia, la cual, la mente enfermiza y fantasiosa de sus gentes distorsiona hasta confundir ambas. Historia y leyendas. A los puristas no les va a gustar esto. Pero entre nuestros lectores, realmente, no hay ningún purista (algunos, con cierta malicia, dirán que no hay siquiera lectores).

Dos párrafos ya y seguimos igual.




Venga, vayamos por partes

En las proximidades de Azuaga se han localizado alrededor de 30 dólmenes e incluso en la cercana aldea de la Cardenchosa, que pertenece a su municipio, podemos encontrar un famoso menhir de pizarra que se ha conservado en un gran estado en las propias calles del pueblo. Esto nos indica que ya en el Neolítico, entre el V y III milenio a.c. esta zona ya estaba muy poblada. Desde que el hombre se hizo sedentario, decidió que éste sería un buen lugar para vivir.

Una zona con grandes recursos minerales, tierras fértiles, caza abundante, hizo que el hombre permaneciera aquí durante siglos, y sus asentamientos y poblados prosperaran y alcanzaran un importante grado de desarrollo.  

Y es ahora cuando ya podemos empezar a hablar del llamado Cerro del Castillo. Lo llamamos así ahora, claro, en aquel entonces no había castillo, había un cerro de poca altitud, pero con una panorámica de muchos kilómetros a la redonda.







sábado, 6 de marzo de 2021

Pinturas rupestres en Arroyo de San Serván

Entre la sierra de Arroyo de San Serván y la de Torremejía hay varios abrigos con pinturas rupestres. Este es el primero que hemos podido visitar gracias a las indicaciones de una familia que encontramos junto a las ruínas de la Ermita de la Encarnación. Registramos la ruta al volver de regreso desde el abrigo hasta la ermita:

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El recorrido no tiene pérdida: si salimos de la ermita por el camino que se dirige a Torremejía por la falda de la Sierra pasaremos junto a una mina abandonada con letreros de peligro. Al pasar junto a la alambrada de dicha mina, hay que doblar a la izquierda y tomar la vereda que sube hacia la sierra, encaminándose hacia un gran alcornoque que hay al pie de las rocas. Justo detrás está el abrigo dónde aparecen las pinturas:










Sobre la interpretación de las pinturas, puede consultarse el excelente post de Extremos del Duero.

 

En el origen de nuestra ruta, las ruínas de la ermita de la Encarnación, también hay pinturas a la intemperie, pero del barroco, en este caso:





lunes, 11 de mayo de 2020

Acueducto de las Herrerías, Campillo de Deleitosa (Cáceres)


Seguramente, a D. Eusebio González Martín, vecino de Guadalupe, alguien, más de una vez, le llamaría loco. 
Allá por 1917 decidió que iba a construir un canal desde la antigua presa de las Herrerías hasta lo más profundo de la Garganta de Descuernacabras, porque allí era el mejor lugar para construir una central hidroeléctrica que abasteciera de electricidad su negocio maderero. Después vendría el espectacular acueducto, y una segunda central aún más al norte, más canal, más trabajo, y más sueños cumplidos.



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Hay muchas formas de hacer esta ruta. Nosotros, en el mapa, hemos trazado una muy directa y fácil de realizar, que llega a un punto intermedio del canal y nos lleva hasta el Acueducto. En la propia página de Wikiloc podéis encontrar otras muchas que recorren su trazado completo, y que además os harán caminar entre parajes de singular belleza. Dependerá de vuestras fuerzas, pero no os arrepentiréis: naturaleza, aves, paisaje, cuevas y montes, historias, y gargantas de agua clara.

El Canal de las Herrerías se trata de un canal hidráulico de 7 kms., que a lo largo del tiempo llegó a dar servicio a tres centrales hidroeléctricas, y que en su parte central, para sortear el Arroyo Colmenar, toma la forma de un acueducto de importantes dimensiones (80 metros de longitud y hasta 10 metros de altura, con 30 arcos).

Su origen se encuentra en una presa y una primera central hidroeléctrica construidas en 1897 en la Garganta de Descuernacabras, junto a los restos de una antigua herrería del siglo XIV, hoy en ruinas pero de la que todavía se pueden ver los restos. Enclavada en una zona donde existían importantes minas de hierro desde los tiempos de Roma, y que siguieron en explotación posiblemente hasta el siglo XIX:




Esta primera central fue la que comenzó a utilizar D. Eusebio González para dar electricidad a su negocio maderero, pero pronto se le quedaría obsoleta y en 1917 decidió construir una segunda central que tomaría el agua de esta antigua presa a través de un canal hidráulico.
La construyó varios kilómetros al norte, en la confluencia entre el Arroyo Colmenar y el Arroyo Tornero, en el corazón de la Garganta de Descuernacabras.
Estaría operativa hasta el año 1952, cuando D. Eusebio acabó de construir una continuación del canal y una nueva central aún más al norte, ya muy próxima a Campillo de Deleitosa.



Este último tramo del canal comenzaba en un espectacular Acueducto, una elegante obra de ingeniería que se conserva en excelente estado y del que existen muy pocos ejemplos en pie en nuestra geografía nacional.

El Acueducto:






Ruinas de la central número 2, al fondo de la garganta. Recibía el agua directamente desde el Acueducto:


El último tramo del canal nos llevará hasta la tercera de las centrales hidroeléctricas, que empezó a estar operativa en 1953 y estuvo en uso hasta 1969. Durante su recorrido encontraremos los restos de las antiguas minas de hierro, al otro lado de la garganta, y podremos identificar perfectamente sus escombreras y sus antiguos edificios en ruina.


Y así, paso a paso, mejor despacio, como el agua mansa en verano, seguiremos hacia el norte, recorriendo el viejo canal de piedra y pizarra. Cruzaremos sobre algún arco más, que dejaba paso a los riachuelos que bajaban de la sierra y llegaremos a la última esclusa y a la última de las centrales.





Podemos bajar hasta el arroyo y visitar las ruinas de la central y si lo seguimos un poco aguas arriba, encontraremos los restos de algún viejo molino y de un pequeño puente de no se sabe cuando, de toda la vida. O podemos subir hasta Campillo de Deleitosa, y hacer una visita a sus calles y a sus gentes y tomar algo en su plaza frente a la iglesia. O podemos volver a casa. Aunque esto mejor no. Quedémonos aquí un poco más, mirando.



sábado, 2 de mayo de 2020

Castillo de los Castellanos en Cordobilla de Lácara


Otro pueblo perdido. Otro castillo en ruinas. Otras historias por contar.


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En Cordobilla de Lácara, tomando el camino perimetral del Embalde de Horno Tejero y después dirigiendo nuestros pasos hacia la Sierra de Estena, a unos seis o siete kms., encontraremos, entre un paisaje de dehesas y casi oculto tras las encinas, el llamado Castillo de los Castellanos o de la Moheda

El acceso es a través de un camino con servidumbre de paso, pero se cruzan numerosas fincas particulares, así que nos iremos acercando hacia él con el respeto que merece el trabajo y la paciencia de los demás, incluso el último tramo casi mejor hacerlo a pie, y disfrutar del campo, de las vistas y de los sonidos de la dehesa.


Tierra andalusí, ocupada desde el siglo IX por colonos de Códoba y Carmona, que dejaron su procedencia en los nombres de los pueblos cercanos (Cordobilla de Lácara, Carmonita), tras la reconquista y sobre los restos de un alcazaba posiblemente, en el siglo XIII se construyó este castillo para la defensa de los territorios conquistados, y alrededor de él se levantó una pequeña aldea, llamada de los Castellanos.



Fue cedida su propiedad en un primer momento a la familia Valverde (linaje de caballeros, siempre al servicio del rey de Castilla, cuyo I Señor de Castellanos fue D. Ruy González de Valverde; el IX Señor de Castellanos llegó a emparentar con la Casa Real de Castilla), como recompensa por los servicios prestados durante la reconquista, aunque después pasaría a manos del Mariscal García González de Herrera (“Alto de cuerpo y delgado, é de buena persona, é cuerdo y esforzado, é de buen amigo de sus amigos, pero muy malenconioso e triste, y que pocas veces se alegraba [...] muy verdadero en sus palabras, amó mucho mugeres, amores, y es bien de maravillar que franqueza y amores, dos propiedades que requieren alegría e placer, que las oviese hombre tan triste e tan enojoso”), para posteriormente formar parte de los dominios del Maestre de la Orden de Santiago.



Formado por una férrea muralla en bastante buen estado aún, a la que se encuentran adosados tres torreones circulares, destacan en él las dependencias principales, que aunque en ruinas, nos dejan una idea muy cercana de la importancia de la fortaleza, por su tamaño y proporción.


Construida sobre un afloramiento granítico, el acceso desde el sur se realiza a través de una suave loma, pero al norte se hace inexpugnable, al estar asentada sobre una elevación rocosa. 


Castillo incluido en la Lista Roja del Patrimonio, de la Asociación Hispania Nostra, por su actual estado de casi ruina, invadido por la vegetación

Cuantas luchas vividas, y cuantas luchas por contar. Sólo nos quedan unas ruinas y la imaginación




domingo, 16 de febrero de 2020

Aldeas medievales en Tierra de Barros

La profesora Mª Purificación Suárez Zarallo explica en su extraordinaria 'Toponimia de la Comarca Tierra de Barros' que en la edad media se ubicaban en la zona varias aldeas medievales hoy desaparecidas. De una de ellas, dice haber visto sillares que podrían señalar la posición de las casas y propone que algún día se excave el lugar. Se trata de la antigua aldea de Don Febrero, situada entre Solana de los Barros y Villalba de los Barros. El único indicio actual de dónde debió estar la aldea es el tóponimo que aún recibe esa zona -Don Hebrero-, y que puede verse en los mapas del Sigpac:



En el segundo capítulo del libro citado, referido al marco histórico de la comarca, se relata que la desaparición de la aldea se debió a una invasión de hormigas y cita la documentación histórica en la que se basa. Recomendamos encarecidamente la lectura de este capítulo a los interesados en conocer la formación de las poblaciones de Tierra de Barros.

Hemos estado en la zona, buscando los puntos más altos y, efectivamente tal y como dice la autora, hemos encontrado restos de cerámica, teja y ladrillo, que indican que el lugar estuvo habitado. Y también hemos visto grandes piedras que quizá fuesen utilizadas en las construcciones. Evidentemente tendrían que ser especialistas los que pudieran distinguir si estos restos podrían tener origen medieval o no:



La zona en la que encontramos los restos abarca una amplia extensión de terreno, entre las fincas "Dehesa de las Yeguas" y "Hebrero", junto a los arroyos del Prado y de la Garandina, lo que nos podría indicar que no se trata tan solo de unas pocas construcciones aisladas. ¿Serán los restos de la aldea perdida? Seguramente nunca lo sabremos.




domingo, 2 de junio de 2019

El morabito de Burguillos del Cerro

Entre los numerosos tesoros que se encuentran en Burguillos y que en las últimas decadas están siendo restaurados y puestos en valor se encuentra el morabito ubicado en la antigua parroquia de San Juan.

Esta parroquia que fue abandonada cuando se terminó la actual iglesia principal ha sido convertida en centro de interpretación de los templarios. Entre sus capillas se encuentra una de origen islámico. Como se puede ver en esta fotografía, los arcos de herradura fueron cortados cuando fue cristianizada tras la reconquista:


Los morabitos son una especie de 'ermitas' frecuentes en el magreb y con un diseño anterior al de la mezquita que se expande con el Islam a partir de Mahoma. Aquí se puede ver la cúpula:


La restauración y apertura del centro expositivo ha corrido a cargo del gobierno noruego, seleccionando este proyecto entre otros muchos de toda Europa por la rareza de estos morabitos. 

En las labores de restauración apareció en una pared este trazado con 5 círculos inscrito en otro más grande:


Se trata del plano de construcción del rosetón de piedra que aparece en la parte superior de la siguiente fotografía:


La visita a este edificio puede continuar con el resto: antigua parroquia de Santa María de la Encina, casa del Corregidor con su museo minero, castillo... por lo que será necesario un día entero para visitar la población.